terapia

Principios de la Osteopatía A. Taylor establece 4 principios básicos para la comprensión de la osteopatía
La estructura gobierna la función Las estructuras básicas del cuerpo o sistemas (muscular, esquelético, orgánico, endocrino, nervioso, etc.) están equilibradas y estables por naturaleza; cuando se da un desequilibrio en alguna parte de cualquiera de los sistemas, comienzan a surgir diferentes enfermedades, directamente relacionadas con la parte inestable afectada.
Por ejemplo si se produce una rotura fibrilar en la pantorrilla, podría afectar las funciones de toda la cadena músculo-esquelética de la pierna, muslo, pelvis y columna vertebral. Aparecerían dolores o síntomas en zonas distantes de la propia pantorrilla. Una vez resulta la lesión inicial, desaparecerían los síntomas, pues el organismo vuelve quedar equilibrado y estable.

La unidad del cuerpo El hombre es en su totalidad un solo ser integrado por tres personas cuerpo, movimiento y espíritu.
Autocuración Establece mucho antes de importantes descubrimientos científicos, sin necesidad de microscopio electrónico, que nuestro organismo tiene poder autocurativo, basado siempre en el equilibrio que el propio cuerpo intenta reestablecer continuamente. Lo que años después se denomino inmunidad o defensas naturales y hoy se estudia en Inmunología.

La regla de la arteria absoluta En estado perfecto, por nuestro cuerpo la sangre circula fluidamente y realizando sus funciones de aporte de oxígeno por las arterias. Cuando aparecen desequilibrios en alguna zona, es debido a que allí no llegó el oxígeno suficiente, apareciendo por tanto lesiones importantes.
Reglas básicas del osteópata  A. Taylor relató en su libro Researh and Practice of Osteopathy (1910), unas reglas fundamentales sobre las que debe regirse todo practicante de esta terapia y para que todo el mundo conozca su filosofía
1.- Creemos en la salubridad de la higiene.
2.- Nos oponemos al uso de medicamentos.
3.- Nos oponemos a la vacunación.
4.- Nos oponemos al empleo de sueros en el tratamiento de la enfermedad. La naturaleza provee, si sabemos como liberarlos, sus propios sueros.
5.- Creemos que ciertos casos necesitan una intervención quirúrgica y recurrimos a ella en última instancia. Creemos que muchas operaciones son inútiles y que pueden evitarse por medio de un tratamiento osteopático.
6.- En el tratamiento de la enfermedad, el osteópata no se basa ni en la electricidad, ni en los rayos X, ni en la hidroterapia, ni en ningún medio auxiliar, sino en las manipulaciones osteopáticas.
7.- Simpatizamos con otros sistemas de curación naturales, no tóxicos, pero no los integramos en absoluto en nuestro sistema.
8.- La osteopatía es un sistema independiente y puede aplicarse a todas las enfermedades, comprendidos los casos puramente quirúrgicos y, en este caso, la cirugía no es más que una rama de la osteopatía.
9.- Creemos que nuestro campo terapéutico es bastante grande y que, si allí penetran otros métodos, desalojarían necesariamente a gran parte de la osteopatía.